AÑO 2007 Año 3. No.10, Abril - Junio 2007

Entre el escepticismo y la esperanza

por P. Marciano García

¿Qué podrá resultar de bueno o de malo del hecho de la emigración cubana? Obviamente, este es un problema sociológico. Se trata, por otro lado, de una perspectiva futura. Los problemas sociológicos remiten siempre a la historia. No se puede predecir lo que pasará con una emigración, casi sólo se puede contar lo que resultó de emigraciones pasadas cuando el tiempo transcurrido fue lo suficientemente largo para poder apreciar los resultados. De esos hechos se pueden tomar modelos para pensar en lo que podría pasar en el futuro con una inmigración concreta.

Cuando una minoría se traslada, por las razones que sean, al seno de otra cultura marcadamente distinta y que constituye una mayoría muy notable, lo que suele esperarse es que sea absorbida por la cultura propia de esa gran mayoría. Esto es mucho más obvio cuando los inmigrantes vienen a la nueva nación con el marcado propósito de permanecer en ella sin límite de tiempo. Aquí entran en juego dos conceptos básicos en Sociología, los de asimilación y aculturación.