AÑO 2014 AÑO 10 No. 2, 2014

Hacia una espiritualidad capaz de sustentar una comunidad institucionalizad

por Mons. Luis del Castillo

Antes de comenzar, precisábamos con el doctor Ham el título de este panel, que es Hacia una espiritualidad capaz de sustentar una comunidad institucionalizada. Creo que es bueno definir cada uno de estos términos: espiritualidad, fe y religión.

La espiritualidad es la más genérica El ser humano es un ser espiritual y todo camino que lo lleve a recorrer esa dimensión de su existencia podemos llamarlo espi
ritualidad. Fe, supone que creemos en la existencia de Dios. Creemos que Dios se comunica con sus criaturas, con el ser humano, y el ser humano responde. Cuando existe esa respuesta decimos: “es un ser humano de fe”, cuando esa fe es compartida con otros se puede constituir una religión, es decir, una comunidad de seres humanos que comparten una misma fe.

Cuando pensamos en una espiritualidad que sustente una comunidad institucionalizada nos podemos preguntar si ese sustento es ornamental o es un cimiento. Si una espiritualidad es un aditamento que mejora la sociedad o es un cimiento ineludible. Cuando entramos a este Centro Padre Félix Varela, leemos lo siguiente: “No hay Patria sin virtud ni virtud con impiedad”. No hay Patria sin virtud, nos dice el padre Félix Varela, es decir, no puede haber institucionalidad sin ese fundamento de espiritualidad y no hay virtud, es decir, no hay ética si no existe piedad, es decir, si no hay una fuente, un cimiento para esa espiritualidad.