AÑO 2018 Año 14 Nro. 4, 2018

El asesinato de Aracelio Iglesias: otro punto de vista

por Steve Cushion

Veo que el historiador Newton Briones ha vuelto a escribir en Espacio Laical sobre el asesinato de otro líder obrero, en este caso Aracelio Iglesias. Como era de esperar, hay diferentes puntos de vista sobre el tema. En lugar de responder punto por punto su artículo, me gustaría contribuir con mi propia interpretación del contexto político de la época.

El 17 de octubre de 1948 Aracelio Iglesias, líder de los portuarios de La Habana, recibió un disparo en la espalda por dos hombres armados, que escaparon de la escena con la ayuda de la policía. Él solo era uno más de una docena de líderes obreros asesinados por soldados, policías o pandilleros vinculados al gobierno y al partido gobernante. Este ataque violento contra el movimiento sindical cubano puede verse como las salvas de apertura de la Guerra Fría en América Latina.

A fines de la década de 1940, cuando el Partido Auténtico (PRC-A) dominó la política cubana, los presidentes Ramón Grau San Martín (1944-48) y Carlos Prío Socarrás (1948-52) incorporaron el gansterismo y la corrupción en la vida política y social de Cuba.

Miembros de dos pandillas, el Movimiento Socialista Revolucionaria (MSR) y la Unión Insurreccional Revolucionaria (UIR), se incorporaron a la fuerza policial bajo la presidencia de Grau. Esto provocó un gran escándalo en septiembre de 1947, conocido como el caso de Orfila, cuando policías, dirigidos por el director del Servicio Especial de Investigación de la Policía Nacional, Mario Salabarría, del MSR, rodearon la casa donde se encontraba el director de la Academia de Policía, Emilio Tró, quien era dirigente de la UIR. Le acusaban del asesinato de un capitán de policía que había sido miembro de la MSR. Siguió un tiroteo de dos horas que dejó seis muertos; las dos facciones de la policía fueron finalmente separadas por el ejército.1 De hecho, tal fue la familiaridad con estos pandilleros en los círculos gubernamentales que, a lo largo de los períodos de Grau y Prío, fueron conocidos en el Palacio Presidencial como «Los Muchachos».2

La educación en Cuba fue financiada por el Inciso K de un decreto emitido en diciembre de 1943 que aplicaba un impuesto de 9 centavos a cada bolsa de azúcar exportada y lo asignaba al Ministerio de Educación.

Gran parte de la corrupción durante la presidencia de Ramón Grau fue organizada por José Manuel Alemán, su Ministro de Educación. Durante la ceremonia de juramento de Alemán, conocidos miembros del MSR y de otra pandilla, Acción Revolucionaria Guiteras (ARG), estuvieron presentes y participaron en las celebraciones. Como consecuencia de la masacre de Orfila, el ejército registró la casa de campo de este ministro, donde encontró trece camiones de armas y municiones, incluidas ametralladoras de calibre 50.3 Alemán utilizó este dinero malversado para financiar la victoria electoral auténtica en 1946 y para crear un ejército privado, integrado por matones en posición de sinecura, además de su enriquecimiento personal y el de otros miembros del gobierno, incluido el Presidente. En 1950, el ex presidente Grau fue acusado de malversar 174 millones de pesos, pero el asunto nunca llegó a los tribunales porque, en las primeras horas del 4 de julio de 1950, un grupo de hombres armados irrumpió en la Corte y se llevó todos los documentos y pruebas del tribunal.4

Busto en memoria de Aracelio Iglesias, en el lugar donde estuvo la oficina de Control de Estibadores, donde él radicara.

Busto en memoria de Aracelio Iglesias, en el lugar donde estuvo la oficina de Control de Estibadores, donde él radicara.

Pero la verdadera mina estuvo en el fondo de jubilación de los trabajadores azucareros. En octubre de 1949, Conrado Rodríguez, líder regional de los trabajadores azucareros de Las Villas que alguna vez había sido miembro de ARG, pero rompió con esa organización cuando comprobó su naturaleza criminal, inició una campaña para acusar a dos sindicalistas auténticos, Eusebio Mujal y Emilio Surí Castillo, de saquear el fondo de 9 millones. En septiembre de 1951, el faltante totalizaba 16 millones. Conrado Rodríguez continuó esta campaña hasta 1956, cuando llevó ante el tribunal las pruebas de la malversación de Mujal, pero sin alcanzar su condena. Finalmente, el 24 de enero de 1960, después del triunfo de la Revolución, presentó a Ernesto Che Guevara, quien era entonces ministro de Economía, las pruebas recopiladas de la malversación del fondo.9Pero fue el presidente Carlos Prío quien elevó el gansterismo a método de gobierno.5 Carlos Prío tuvo dos hermanos, Paco y Antonio. Los informes del FBI dicen que Paco, senador desde 1944 hasta 1952, fue un traficante de drogas, un jugador y un amigo cercano de los jefes de la mafia, Meyer Lansky y Lucky Luciano.6 Antonio fue ministro de Hacienda y los periódicos de la época nos informan que malversó grandes sumas de los fondos de pensiones de los trabajadores.7 La corrupción también estuvo presente en la participación de tantos pandilleros en la toma de posesión de los sindicatos. Los fondos de retiro establecidos durante e inmediatamente después de la segunda Guerra Mundial contenían millones de dólares y estaban listos para la explotación corrupta. Así, por ejemplo, en diciembre de 1949 surgieron informes de que 200 000 pesos faltaban en el fondo de jubilación de los trabajadores tranviarios.8

Con el respaldo de Grau y Prío, algunos partidarios de los Auténticos (PRC-A) se habían organizado en la Confederación de Trabajadores de Cuba (CTC) desde 1939, pero la situación se les complicó por el hecho de que muchos sindicalistas auténticos estaban realmente dispuestos a trabajar con los comunistas. Dentro de la CTC, la agrupación de comunistas y la facción de los Auténticos dispuestos a trabajar unidos, así como muchos sindicalistas independientes o simpatizantes, se definieron como «unitarios». Los auténticos anticomunistas se organizaron en la Comisión Obrera Nacional Auténtica (CON (A)).

El 3 de abril de 1947, menos de una semana antes del comienzo del V Congreso de la CTC, un grupo de pandilleros abrió fuego con pistolas contra las oficinas del Partido Socialista Popular (PSP – Partido Comunista), aunque nadie resultó herido.10 Dos días después, el 5 de abril, hubo más disparos contra tres oficinas locales del PSP que dejaron a tres personas heridas.

Mientras tanto, Francisco Aguirre, miembro de la CON (A) y un dirigente de la Federación de Trabajadores Gastronómicos, que era secretario de la comisión de credenciales, se negó a reconocer las credenciales de varios delegados conocidos por apoyar al PSP. En este ambiente problemático, Emilio Surí Castillo, quien fue secretario de la CON (A) y miembro importante de la Federación Nacional de Trabajadores Azucareros (FNTA), un hombre con un historial de violencia contra sus opositores políticos, dirigió una manifestación hasta las oficinas del Sindicato de los Obreros de la Aguja (trabajadores textiles), donde se guardaban las credenciales, en un intento por apoderarse de los documentos de la conferencia. En la pelea que siguió, Félix Palú, miembro de la CON (A), cayó muerto y un miembro del PSP resultó herido. El ministro de Trabajo, Carlos Prío Socarrás, utilizó este hecho como un pretexto para suspender el congreso.11 La noche siguiente, la policía allanó las oficinas de la CTC y arrestó a varias personas, incluido al líder de los portuarios de La Habana, Aracelio Iglesias, por falsas acusaciones de posesión de armas de fuego.12

Después de la manifestación del primero de mayo, que resultó exitosa, el ejecutivo de la CTC convocó el V Congreso el 4 de mayo. El presidente Grau envió hipócritamente un mensaje de saludo. Aproximadamente tres cuartas partes del movimiento obrero respondió: 923 sindicatos locales enviaron a 1 403 delegados.13 La dirección de la CON (A) y los independientes llamaron al boicot, aunque esta petición fue ignorada por unos 300 delegados auténticos.14

A pesar de esta aparente victoria para los unitarios, el ministro de Trabajo, Carlos Prío, estaba conspirando tras el telón con Eusebio Mujal, quien rápidamente se convirtió en el líder efectivo de la CON (A). Mujal nunca había sido trabajador, pero era un ex-comunista, ex-trotskista y ex-guiterista, por entonces Representante autentico por Guantánamo, aunque se dice que en realidad había nacido en Barcelona. Él no permitió que ese pasado personal se interpusiera en su camino; sus conexiones políticas, su naturaleza corrupta y su crueldad despiadada compensaron ampliamente su falta de base en el movimiento sindical. La CON (A) organizó su propio congreso el 6 de julio de 1947 en Radio-Cine, en el Vedado, que eligió al líder supuestamente independiente de la Federación de Trabajadores Eléctricos, Ángel Cofiño, como Secretario General. La revista Bohemia expuso posteriormente el hecho de que el Ministerio de Educación había financiado este congreso con 40 000 pesos de su inciso

«K», destinado a pagar la educación primaria.15

El gobierno se movió rápidamente contra los unitarios y el 29 de julio la policía y los soldados los expulsaron de la sede de la CTC, el Palacio de los Trabajadores.16 En sectores donde la intervención del gobierno resultó insuficiente para imponer un nuevo liderazgo, los mafiosos vinculados a los Auténticos utilizaron la violencia para realizar el cambio de dirigentes. Uno de los servicios que estos pandilleros proporcionaron a sus amos políticos fue el asesinato de sindicalistas que no podían ser corrompidos. Entre los dirigentes sindicales asesinados de esta manera se encontraban tres de los líderes obreros comunistas más respetados, el representante del sector azucarero Jesús Menéndez, el líder de la rama de los tabaqueros Miguel Fernández Roig y el líder de los portuarios Aracelio Iglesias.

En 1938, Aracelio Iglesias había sido elegido secretario del Sindicato de Estibadores y Jornaleros de la Bahía de La Habana y en 1939 pasó a integrar el Ejecutivo Nacional de la Federación Obrera Marítima Nacional (FOMN) y del Ejecutivo Nacional de la CTC. También representó al FOMN en la Comisión de Inteligencia del Puerto, que establecía las tarifas para la carga y descarga de buques. No existía un mecanismo de ejecución de las decisiones de arbitraje y a menudo se veía obligado a convocar huelgas y boicots contra cualquier compañía que tardara en cumplir sus obligaciones. También negoció exitosamente con el Ministerio de Trabajo para establecer un sistema estricto de rotación para el empleo en el puerto de La Habana.

La segunda Guerra Mundial fue un período de alta inflación en Cuba, pero el FOMN de La Habana pudo ejercer suficiente presión sobre el gobierno para decretar aumentos salariales que contribuyeron de alguna manera a mantener el nivel de vida de los trabajadores. La postura inquebrantable de Aracelio Iglesias sobre esta y otras demandas le valió la enemistad de la Administración de Embarques de Guerra de los Estados Unidos que estaba ayudando a las principales líneas navieras de Estados Unidos a utilizar la emergencia en tiempos de guerra para afectar los salarios y las condiciones de trabajo establecidas.17

El final de la segunda Guerra Mundial trajo un aumento en el nivel de disputas industriales frente a los intentos de los empleadores para aumentar la productividad. En particular, hubo un conflicto constante con respecto a la introducción de la carga y el embarque de azúcar a granel, así como los enlaces con los ferris de carga a Florida, conocido como el Sea-Train.18

Los periódicos pro-empresariales manifestaron una animosidad considerable hacia Aracelio Iglesias por considerarlo la cara pública de los portuarios de La Habana.19 El senador estadounidense Bradley, portavoz de las compañías navieras, lo llamó «el Zar Rojo del puerto de La Habana» y lo responsabilizó de haber obtenido los salarios más altos de los estibadores en todo el mundo.20

Carlos Prío tenía vínculos particularmente estrechos con la pandilla llamada Acción Revolucionaria Guiteras (ARG), que llevó a cabo gran parte del trabajo sucio de eliminar a esos líderes unitarios de la CTC que no callaban y que no podían ser comprados; una tarea que se les hizo más fácil cuando Prío le dio al líder de ARG, Eufemio Fernández, un puesto como jefe de la Policía Nacional Secreta y nombró además a Jesús González Cartas (también conocido por El Extraño), otro prominente bandolero de la ARG, como Jefe de la Policía Marítima del Puerto de La Habana.

En febrero de 1948, el Ministerio de Trabajo impuso a Gilberto Goliath y a Juan Arévalo como líderes del FOMN, pero Aracelio Iglesias tuvo una base de apoyo suficiente para ser reelegido secretario de la FOMN en el puerto de La Habana en una asamblea general realizada en marzo de 1948.21 El gobierno anuló la elección y la Policía Marítima y los soldados forzaron el camino hacia el muelle, ocuparon las oficinas de FOMN y dieron el control formal del sindicato a los partidarios de la CON(A).22 Esto llevó a huelgas y manifestaciones que hicieron evidente que los estibadores de La Habana no aceptarían fácilmente el liderazgo impuesto. El 15 de octubre de 1948, una asamblea general organizada por Aracelio Iglesias votó a favor de negarse a pagar sus cuotas sindicales y dos días después él fue asesinado, cuando dos hombres armados le dispararon por la espalda.23 Las huelgas estallaron en todo el país en los días que siguieron y su funeral se convirtió en una protesta masiva.

El 28 de septiembre de 1949, Emilio Surí Castillo, ya entonces secretario general de la Federación Oficial de Trabajadores Azucareros, visitó la Embajada de los Estados Unidos en La Habana acompañado de su secretario y de un hombre llamado Julio Oropesa, quien, según el informe de la reunión, «posee caballos de carreras», un eufemismo usado por un gánster involucrado en el juego corrupto en el hipódromo de La Habana. Estos dos informaron al Segundo Secretario de la Embajada, John Cope, que habían contribuido a la reciente fuga de la prisión de un gánster llamado Soler.24 John Cope le comunicó al Secretario de Estado de EEUU en su informe sobre la reunión que «Soler había matado deliberadamente a Iglesias en la instancia de la facción Suri Castillo». Suri siguió diciendo que «los comunistas son todavía poderosos entre los trabajadores portuarios y es necesario eliminar dos líderes más con el fin de que la facción anti-comunista pueda tomar el control». Añadió que había «otros 12 líderes comunistas que deben ser eliminados tan pronto como sea posible». El Segundo Secretario de la Embajada rechazó cortésmente la solicitud de los visitantes para ayudar con los envíos de armas desde Miami, pero dijo que las solicitudes de visas para cualquiera de los tenientes de Surí que considerasen necesario huir de Cuba deberían «presentarse de la manera normal».25 Nada en el informe indica que la Embajada encontró algo inusual en la discusión de los asesinatos de dirigentes sindicales y de la fuga de los autores.

El asesinato de Aracelio Iglesias fue un serio golpe para los trabajadores del puerto de La Habana, pero su organización resultó lo suficientemente fuerte como para continuar resistiendo las medidas de productividad que intentaban implantar las compañías. En 1959, tras el triunfo de la Revolución Cubana, la carga de azúcar a granel todavía no se había introducido y el plan para los Sea-Trains había sido abandonado hacía mucho tiempo.

Notas:

  1. Hoy y New York Times del 16 de septiembre de 1947.
  2. Bohemia, 24 de junio de 1951.
  3. S. Embassy Havana, Despatch 1882 Jose Manuel Aleman. 9 de mayo de 1946.
  4. New York Times y Hoy 5 de julio de 1950.
  5. Padrón, José Luis y Luis Adrián Betancourt, Batista, el golpe (2013) pp. 30-36.
  6. Colhoun, Gangsterismo, The United States, Cuba, and the Mafia: 1933 to 1966 (2013) pp. 15-16.
  7. «El dinero físico ha desaparecido»; Bohemia, 16 de octubre de 1949.
  8. Hoy (29 diciembre 1949, 7 enero 1950, 14 octubre 1956). U.S. Embassy Havana, Despatch 212, Labor Notes on Havana, 11-30 de enero de 1950.
  9. Bohemia 16 de octubre de 1949, 30 de septiembre de 1950, 14 de octubre de 1956 y 24 de enero de 1960.
  10. Hoy (4, 5 de abril de 1947).
  11. Hoy (6 de abril de 1947). Alexander, A History of Organized Labor in Cuba, p. 111.
  12. Hoy (8 de abril de 1947).
  13. Hoy (6 de mayo de 1947).
  14. FO 371/60879 – AN 2176 (12 mayo 1947) Control of CTC
  15. Bohemia (13 julio 1947) «Otro V Congreso» pp. 49 y 54
  16. Hoy 30 julio 1947 y Bohemia (3 agosto 1947) «Desalojo del Palacio de los Trabajadores».
  17. Cantón Navarro, Aracelio Iglesias (1977) p. 23.
  18. Partido Comunista de Cuba (PCC), Historia del movimiento obrero cubano, tomo II (1985) pp. 208-210.
  19. Bohemia (16 marzo 1947) «La congestión de los muelles habaneros».
  20. Cantón Navarro, Aracelio Iglesias (1977) p. 25.
  21. Hoy (5 febrero 1948), Hoy (16 marzo 1948).
  22. Hoy (18 abril 1948).
  23. Bohemia (24 octubre 1948) «El no. 1 de la cordialidad»
  24. John Cope confundió entonces a Rafael Soler, quien fue el verdadero asesino de Aracelio Iglesias, con Policarpo Soler, otro gánster igualmente violento que había escapado días antes del Castillo del Príncipe, donde cumplía una larga condena.
  25. US Embassy Havana, Dispach 757 (3 de October de 1949) Further Indications of Growing Hostility Between Communist and Non-Communist Factions in Cuba.