AÑO 2006 Año 2. No.7, Julio - Septiembre 2006

EUCARISTÍA Y ECOLOGÍA

por P. Marciano García

“Como fruto de la tierra, el pan y el vino representan la creación que nos es confiada por nuestro Creador. Por ello la Eucaristía tiene una relación directa con la vida y la esperanza de la humanidad y debe ser una preocupación constante de la Iglesia y señal de autenticidad eucarística.” “No solo las personas humanas, sino la creación entera… espera la recapitulación de todas las cosas, también las de la tierra, en Cristo”. Como “fruto del trabajo” de la persona humana. En muchas partes del mundo, como en el caso del territorio de la arquidiócesis de Huancayo (Perú), el aire, la tierra y la cuenca del río Mantaro están afectadas por la contaminación. La eucaristía nos compromete a trabajar para que el pan y el vino sean fruto “de la tierra fértil, pura e incontaminada”. Para ello es necesario hacer cada vez más visible la “comunión del Colegio Episcopal, reunido bajo el Vicario de Cristo y la “colegialidad afectiva y efectiva”, de la cual se deriva la solicitud de nosotros los obispos por las otras Iglesias particulares y por la Iglesia universal…” incentivando la participación de los laicos”.