Durante el pasado mes de abril estaba previsto, según la cartelera digital del ICAIC, el estreno  del filme español Ágora (2009),  una de las películas más rabiosamente anticristianas que recuerde quien escribe estas líneas. Dicho filme estaba programado para exhibirse justo en la Semana Santa, exactamente el día de jueves santo, lo cual hubiera sido, en el mejor de los casos, contraproducente.  Desconozco a ciencia cierta las razones por la que fue eliminada de la programación, pero hasta donde he podido averiguar en algún momento se exhibirá. La esencia de esta película es que la pasión redentora de Jesús fue a parar a sacos rotos, pues sus seguidores, llamados a propagar el Evangelio a todas las naciones mediante la predicación y el ejemplo, desvirtuaron este mandato e impusieron la fe cristiana a fuerza de sangre y espada.