En el contexto de las letras cubanas, ya constituye un fenómeno mítico el llamado Grupo Orígenes, encabezado por ese gran intelectual que fue José Lezama Lima e integrado fundamentalmente por poetas agrupados en la revista homónima, al que también se vincularon otras personalidades de la cultura como el compositor asturiano Julián Orbón, el pintor René Portocarrero, la pensadora malagueña María Zambrano, el ensayista Mario Parajón y el crítico de arte Guy Pérez Cisneros. Dentro de ese conjunto llama la atención Agustín Pi, hombre culto que tomó parte en las reuniones que celebraba el Grupo Orígenes y no dejó huella alguna en la literatura cubana. Asumió la condición de ser un intelectual sin obra y un notable profesor de literatura, labor a través de la cual vertió sus amplios conocimientos para contribuir a la formación de los jóvenes.

Agustín Pi nació en Cienfuegos el 1º de noviembre de 1919. Después de residir un tiempo en la ciudad de Camagüey se trasladó a la capital y en la Universidad de La Habana cursó estudios de Filosofía y Letras, pero al final se graduó de Doctor en Pedagogía. A continuación impartió clases de literatura en el Instituto Edison, de La Víbora, y tras el triunfo de la Revolución pasó a desempeñar la misma función en la Escuela de Letras de la Universidad de La Habana. Más tarde marchó a integrar la redacción del periódico Granma, donde trabajó como corrector de estilo, ocupó el puesto de responsable de su sección de cultura y también ejerció la docencia con el fin de elevar el nivel de conocimientos de los jóvenes periodistas. En las convocatorias de 1971 y de 1975 del importante Premio Casa de las Américas integró el jurado de los géneros de testimonio y de novela, respectivamente. Falleció en esta capital el 3 de enero de 2001.1

Durante muchos años ha sentado plaza el convencimiento de que Agustín Pi no publicó texto alguno, salvo algunas notas, sin su firma, que vieron la luz en el diario Granma. Solo Cintio Vitier, en una entrevista realizada en febrero de 2008 a este y a su esposa Fina García Marruz por la periodista Rosa Miriam Elizalde, hace mención a un artículo de Agustín Pi titulado «Los extraños músicos» y publicado, según cree recordar, en el diario Alerta.2 La entrevistadora va más allá y en uno de sus comentarios asegura inopinadamente que Cintio «rescata un texto de Agustín, “Los extraños músicos”, el único que él publicó en vida». En cambio, no andaba descaminado el autor de Lo cubano en la poesía: este artículo apareció impreso en la página 4 del periódico habanero Alerta correspondiente al 5 de septiembre de 1949. Pero hay más: al menos en dicho año Agustín Pi publicó otras colaboraciones especiales en este diario, como demuestra el trabajo que seguidamente vamos a reproducir. Desconocemos por qué conducto llegó el autor a Alerta, que entonces dirigía el renombrado periodista y zigzagueante político Ramón Vasconcelos. Sin embargo, al margen de esa laguna, ahí están sus escritos como prueba de que en realidad no fue un intelectual tan ágrafo como muchos creían.

Notas:


  1. Estas informaciones sobre Agustín Pi nos fueron ofrecidas amablemente por su hija, Angelina Pi.
  2. Elizalde, Rosa Miriam “Iluminaciones 4: Cintio y Fina hablan de Agustín Pi”. En publicación digital cubadebate del 25 de septiembre de 2021. http://www.cubadebate.cu/especiales/2021/09/25/iluminaciones-4-cintio-y-fina-hablan-de-agustin-pi/

 

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