En Cuba, desde la época colonial, existió la pena de muerte aplicada a determinados delitos, y se amplió mucho más esta sanción a otras causales desde los años setenta del siglo pasado tras las sucesivas modifi caciones del Código Penal. Ya había sido de aplicación frecuente a partir del triunfo revolucionario de 1959.

El Código Penal tiene como principal objetivo proteger la sociedad, a las personas, al orden social, económico y político, y al régimen estatal. La sanción de muerte se aplica ante la comisión de un delito, defi niéndose este en el Código Penal como “toda acción u omisión socialmente peligrosa prohibida por la ley bajo conminación de una sanción penal” (Artículo 8.1).