La presencia del arte en las enseñanzas de Juan Pablo II Como ocurrió en la gestión pastoral de los Sumos Pontífices del siglo XX, el asombro acompaña buena parte de sus decisiones al frente de la Nave de Pedro. Suele extrañar que la creciente intervención de los Papas en los destinos de la humanidad rompa constantemente los esquemas que los definen erróneamente como simples jefes de estado o consideran sus acciones a la luz de comprensiones reductoras del mensaje evangélico, de la participación de los cristianos en la vida pública y la de la Iglesia Universal en el curso de las sociedades.  El Santo Padre Juan Pablo II, personalidad clave del pasado siglo, elevó sorprendentemente esos niveles de sorpresa. Valorado desde posiciones conservadoras y liberales, cuestionado con axiomas propios de la izquierda y otros de la derecha, desde Oriente y desde Occidente, analizado dentro y fuera de la Iglesia,  su figura, hoy egregia, recibe expresiones de aprobación y admiración generales.