La celebración en el año 2014 del bicentenario de Gertrudis Gómez de Avellaneda (Puerto Príncipe, Cuba, 1814 – Madrid, 1873) es una ocasión propicia para reevaluar los méritos literarios de esta escritora y dejar a un lado las discusiones casi bizantinas sobre su pertenencia a las letras insulares o españolas, así como los méritos o limitaciones que derivaron de su actitud “de género”.

¿Qué significación tiene su escritura para la literatura hispanoamérica? ¿Merece su extenso legado escrito ser reeditado y estudiado o apenas merece una breve mención en los manuales académicos y alguna parca muestra en las antologías? Responder a tales interrogantes es más complejo de lo que parece a primera vista y requiere del concurso de un buen número de investigadores que remonten su copiosa producción de poemas, novelas, leyendas, dramas, comedias y cartas para evaluarla de manera honesta y desprejuiciada.