La creación plástica en el quinquenio gris en Cuba

La crítica de arte en nuestro país post-59 ha sufrido los avatares y sinsabores de varias versiones de una misma política cultural que ha enrumbado la producción simbólica hacia diferentes cauces que, muchas veces, han debido desembocar en un mar común. Uno de los lapsos más controvertidos, así como poco ventilados dentro de la Revolución Cubana, lo ha sido inobjetablemente el Quinquenio Gris.2 Fue en la vorágine de este contexto que el ejercicio crítico en torno a las artes plásticas tuvo que sortear no nimios escollos, algunos sobrepasados con menos fortuna que otros. La complejidad de esta etapa obliga a una colocación cautelosa ante una metacrítica o, lo que es lo mismo, ante una crítica de la crítica en Cuba entre 1971 y 1976, para la cual debemos tener en consideración una multiplicidad de problemáticas en pos de no pecar de absolutos y/o ignorantes.