La cortés invitación para abrir los trabajos de esta X Semana Social me ofrece la agradable ocasión de encontrarme con ustedes: Autoridades de la República de Cuba, Embajadores acreditados en La Habana, autoridades de la Iglesia Católica en Cuba y fieles laicos que participan en estas sesiones. Que a cada uno le llegue mi más cordial saludo.

Pienso de manera especial en ustedes, queridos fieles aquí presentes, que representan los diversos y más capacitados sectores de la Iglesia en la Isla. Un encuentro como éste tiene entre sus finalidades principales corroborar la vocación y la misión del laicado…