Sección a Cargo de Jorge Domingo Cuadriello

Si a lo largo de su curso el rico y potente caudal de la civilización occidental se ha nutrido de numerosos afl uentes, debe, empero, sus aguas más profundas, a la cultura grecolatina y a la tradición cristiana. Aporta la primera el concepto de la estructura racional de la naturaleza humana y la segunda el problema de la responsabilidad del hombre, por ser la libertad, que es elección, la esencia que lo caracteriza y defi ne, como sujeto creado por la divinidad. En los dualismos descubiertos por aquélla en el mundo de la conciencia, hunden sus raíces las más ingentes hazañas del pensamiento moderno; el descubrimiento de la unidad de espíritu y cuerpo, que proyecta socialmente al hombre a partir de sí mismo y hace de la inviolabilidad de la conciencia la clave de la dignidad de la persona, representa la contribución imperecedera del cristianismo a la convivencia humana