En las ofrendas estéticas del singular artista contemporáneo Nelson Padrón se vislumbran potencialidad y frutos pictóricos.

Este trabajo de expresión dura y volcada desde la subjetividad del yo hacia el mundo, del deseo de tránsito por donde no se ha enunciado nunca. Podemos encontrar una asociaciónde rara avis con artistassabios de otros tiempos, donde la ciencia y la filosofía se asoman mediante fluidos de hálito casi ingenuo. Sin poder ocultar que se posee un conocimiento de mañas técnicas, su obra da la impresión de un universo civilizado y salvaje, reflejo de cierto estado actual de cosas.

Con sólo 23 años de edad, Nelson Padrón, nacido en Ciudad de La Habana, comienza sus estudios de arte en el taller de Manero. Después ingresó en la academia de San Alejandro, donde está a punto de graduarse en la especialidad de pintura de caballete.