El recién concluido VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC) se celebró ante la expectativa que emana de una necesidad imperiosa de conseguir prosperidad y bienestar para la población, así como de la urgencia de promover los cambios imprescindibles para facilitar que esto ocurra.

La sociedad de la Isla padece de un exceso de carencias vitales que ya no soporta mucha espera, y la necesidad de cambios para solucionar esta riesgosa situación está en la conciencia  de la mayoría de los cubanos. Esto último se expresa de manera continua y hasta con cierta desesperación. Ha sido, incluso, enunciado en el principio del nuevo concepto de Revolución declarado por el expresidente Fidel Castro en el año 2001, cuando aseguró que era forzoso “cambiar todo lo que deba ser cambiado”; y lo ha reiterado con ahínco el presidente Raúl Castro, quien cuenta para ese anhelo con el respaldo de una buena parte del segmento revolucionario de la población.l recién concluido VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC) se celebró ante la expectativa que emana de una necesidad imperiosa de conseguir prosperidad y bienestar para la población, así como de la urgencia de promover los cambios imprescindibles para facilitar que esto ocurra.