El presidente  Barack Obama  estuvo en Miami para contactar con la base política que apoyó su reelección en 2012. Como parte de este esfuerzo, Obama apareció en un acto de recaudación de fondos de la Fundación Nacional Cubano Americana, donde discutió algunas perspectivas de la política norteamericana hacia Cuba. Algunos análisis de la derecha y de la izquierda han enfatizado un par de fotos del presidente, una con  Berta Soler, una señora que dice que la Cuba de la dictadura de Batista era una “tacita de oro”, y la otra con el opositor santaclareño  Guillermo Fariñas, quien presume de vínculos con militares cubanos identificados con el discurso opositor. Desde esas lecturas, Obama ha ido a la meca del exilio intransigente a reiterar su compromiso con el embargo.