Introducción

Regresar a las raíces es siempre alentador en tanto desarrolla la inteligencia a través del conocimiento de los múltiples caminos abiertos en el presente. El pasado no abandona los espacios del tiempo, por muy remotos que sean. A la vez que construye pensamientos y fundamenta proyectos viables para el mejoramiento humano, supervive en la espiritualidad como alma legítima de todas la conductas sociales. Sus esencias resguardan la eternidad de los valores humanos sin los cuales fenecería la humanidad.