Muy pronto arribará a nuestra patria el Santo Padre Benedicto XVI. El Papa nos visita en el contexto del Año Jubilar, proclamado por los obispos cubanos para celebrar los cuatro siglos del hallazgo, en aguas de la bahía de Nipe, de la imagen bendita de la Virgen de la Caridad del Cobre, Reina y Patrona de Cuba. Es por ello que el Santo Padre vendrá a nuestra patria como Peregrino de la Caridad.

Las celebraciones por los 400 años de esta presencia de María de la Caridad constituyen un hecho trascendente para Iglesia en la Isla y para la inmensa mayoría del pueblo cubano. La Virgen de la Caridad del Cobre es un referente espiritual para nuestra sociedad, y bajo su manto han encontrado cobijo muchos, más allá de fronteras geográficas y políticas. Ella, Madre de Jesucristo Nuestro Señor, nos invita a vivir una espiritualidad, a dignificarnos, a reconciliarnos con quienes somos, con los otros y a entregarnos por el bien de todos. Fue posible constatar esta capacidad de convocatoria en las multitudes que, con libertad, espontaneidad y muchísimo entusiasmo, acompañaron su imagen en el recorrido que acaba de realizar por pueblos, barrios, campos y ciudades de nuestro país. Sin embargo, aún queda mucho por hacer para que aquellos que veneran a la Madre de todos los cubanos se encuentren con Jesucristo, crezcan en su espiritualidad y en su dignidad, intenten reconciliarse con quienes han estado enfrentados y se entreguen al quehacer de procurar el bienestar de todos, sin excepciones.