Quiero agradecer al Instituto Superior de Relaciones Internacionales su generosa hospitalidad y su buen criterio, al proponerme que les hable a ustedes de un tema muy grato para mí: el de la Transición en España.

Me honra dirigirme a quien en el futuro representará a Cuba en el exterior, a los miembros del Cuerpo Diplomático, a los empresarios, a los descendientes de los españoles que en su día emigraron a Cuba, a los alumnos del Colegio Español de La Habana y a los jóvenes que hoy nos acompañan.