Introducción al folleto Saco, Sagra y el cólera morbo de Adrián López Denis

La pandemia de la Covid-19 que comenzó a azotar al mundo a fines del año 2019 y que ha causado la enfermedad y la muerte de millones de seres humanos, así como incalculables pérdidas económicas, ha hecho que muchos individuos se lancen a buscar augurios y explicaciones de esta catástrofe en las más diversas fuentes. Algunos, con ese fin, han revisitado pasajes bíblicos, han analizado predicciones apocalípticas de distintas orientaciones y no han dejado de consultar las profecías de Nostradamus y de Zoroastro. Otros han ido en busca de analogías entre esta pandemia, películas realizadas en décadas anteriores y obras literarias como el Diario del año de la peste (1722), del inglés Daniel Defoe, La peste (1947), del francés Albert Camus, y Ensayo sobre la ceguera (1995), del portugués José Saramago. Entre nosotros, hasta donde conocemos, algunos han recordado con ese mismo objetivo el relato del narrador Ramón de Palma El cólera en La Habana (1838), pero nadie se ha acordado de la «Carta sobre el cólera-morbo asiático. Escrita por el Editor de la Revista Cubana a un amigo suyo residente en la Isla de Cuba. Origen, historia, estadísticas e influencia del cólera en las castas, sexos, edades y diferentes estados de la vida. El cólera en La Habana», texto de José Antonio Saco que vio la luz en la Revista Bimestre Cubana Tomo III Nro. 8, La Habana, 1833, páginas 341-464.

Como ya su título apunta, en ese trabajo el insigne ensayista, ideólogo e historiador bayamés Saco (1797-1879) se propuso analizar de un modo apegado a las ciencias las causas de aquella pandemia, que como esta tuvo su origen en Asia, de allí se extendió a Europa y seguidamente al continente americano. Resulta sorprendente encontrar hoy en esas páginas un notable paralelismo entre los efectos provocados en Cuba por el cólera-morbo en 1833 y la Covid-19 en nuestros días. Como en aquellos lejanos tiempos, los cubanos creyeron en un principio que dicha peste no nos afectaría y cuando se hizo presente en la Isla, igualmente en un mes de marzo, no se supo bien cómo enfrentarla, mientras se difundían diversas teorías acerca de su origen y se orientaban varios métodos para combatirla. En esta Carta… hallamos en la actualidad realidades muy cercanas a nosotros como el impacto de la pandemia en la sociedad, la economía y la salud pública, su incidencia sin discriminar sexo, raza ni edad, su repercusión en las relaciones interpersonales y las consecuencias favorables que provocó en las investigaciones médicas. El peligro constante del contagio, el confinamiento individual, la limitación del desplazamiento de las personas, la regulación del intercambio social y la exhortación a la higiene se exponen en este texto, así como el enfrentamiento entre los llamados contagionistas, partidarios del aislamiento y del castigo a sus infractores, y los anticontagionistas, quienes enarbolaban como bandera la limpieza y el orden. En correspondencia con sus intereses particulares, alzaban la voz los partidarios del comercio y la industria, enemigos de las medidas aislacionistas y defensores del derecho de los individuos a desplazarse libremente. El cloro fue empleado como desinfectante, las funciones de teatro fueron suspendidas y se exhortó a no realizar servicios religiosos multitudinarios. También surgió entonces el debate acerca de si la ingestión de bebidas alcohólicas entorpecía el contagio por tener un carácter preservativo o, al contrario, lo favorecía por predisponerlo. De igual modo existieron en aquellos días dudas acerca del número de enfermos y de fallecimientos que se reportaba. Otras analogías más podrían establecerse, a partir de esta Carta…, entre el cólera-morbo que azotó a Cuba en 1833 y la pandemia que hoy padecemos.

Hace más de veinte años el entonces joven investigador Adrián López Denis obtuvo el Premio Vitral, convocado por la revista pinareña homónima, con el breve ensayo Saco, Sagra y el cólera morbo. Tomando en consideración la vigencia que posee este trabajo y la escasa divulgación que alcanzó su libro hemos decidido reproducir en esta sección su primer capítulo.